Volvemos con el segundo episodio de la serie ‘¡Paren las Rotativas!’, en la que varios periodistas explican casos de censura o presiones sufridas durante el ejercicio de su profesión.

Como en la anterior entrega, también presentamos tres testimonios anónimos, que en este caso revelan varias de las fórmulas en las que un político, partido o administración puede llegar a influir directamente en la línea editorial de un medio.

Política de comunicación fallida

El primer caso presentado es el del redactor de un diario provincial que denuncia el poder casi absoluto que un importante político, imputado en numerosas causas, ejerce en la zona. Un abuso que siempre ha contado con la connivencia (por acción u omisión) de la prensa local.

Sobre las perversiones democráticas de las Diputaciones y varios de sus presidentes se ha escrito mucho en los últimos años, y basta con hacer una búsqueda no especialmente concienzuda para encontrar imputaciones o condenas de cierta gravedad a altos cargos en al menos la mitad de los cerca de 40 gobiernos provinciales desde que empezó la presente década (en serio, elige una provincia al azar y deja que Google haga su magia).

Entre los casos más escandalosos se encuentra el del ex presidente de la Diputación de Ourense, Jose Luis Baltar, condenado por enchufar a más de cien “colegas” de manera irregular (por cierto que su hijo, “heredero” del cargo tras su inhabilitación, llegó a decir en una entrevista sobre las denuncias de caciquismo que había “fallado la política de comunicación”); las 25 causas abiertas contra el presidente de la Diputación almeriense Gabriel Amat; el del afortunadísimo jugador de lotería y ex presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, o el de la fallecida ex presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, y sus famosos 13 cargos simultáneos.

Por supuesto hay muchos, muchos más.

Sin embargo, a pesar de que estos casos acaban conociéndose a posteriori en medios de comunicación nacionales, poco se ha cuestionado y analizado el papel que la prensa provincial y los medios locales han tenido como indirectos colaboradores necesarios (si no en el delito imputado, sí al menos en la desinformación sobre su actividad). ¿Cómo es posible que les voten otra vez? Para responder a esa cuestión ayuda abrir el periódico de tu provincia (abstente de este ejercicio si eres madrileño) y hacer el siguiente mini-test: 1.¿Encuentras un suplemento que se dedica a copiar y pegar la información de la Diputación y los pueblos?; 2.¿Cuánta publicidad institucional encuentras en las páginas impares?; o, ¿ese apellido no me suena?

Nuestro amigo Obiang

El segundo testimonio es el de un redactor en la sección de deportes de un diario nacional que, ante el partido amistoso que la selección española de fútbol jugó en 2003 en Guinea Ecuatorial, quiso hacer un reportaje especial sobre la situación política y social del país. Le resultó muy llamativo encontrar, poco después de que le recortaran el texto, un suplemento especial en las páginas de su periódico sobre la conveniencia de invertir y emprender en la dictadura africana.

En general, y a pesar de tratarse de una de las últimas colonias españolas, poco se habla en la prensa española de Guinea y Teodoro Obiang, su “presidente” desde 1979, lo que lo convierte en el más longevo del mundo en la actualidad. Amnistía Internacional acusa al régimen de Obiang de torturas, secuestros y todo tipo de violaciones de los Derechos Humanos. De profesión militar, llegó al poder mediante un golpe de Estado a un Gobierno en el cuál era ministro y su partido, creado en 1986 tras ya 7 años en el cargo, controla 99 escaños de un parlamento de 100, en unas elecciones que se han denunciado como fraudulentas en varias ocasiones.

A pesar de ser un país productor de petróleo, el cuarto de África, organismos como Humans Right Watch (HRW) han señalado que la riqueza producida en el país se queda en los bolsillos de una pequeña élite debido a las altas tasas de corrupción.

Repsol o Unión Fenosa acudieron a la llamada del crudo y el gas natural, aunque la primera abandonó sus proyectos en 2011. Todos los presidentes españoles en democracia desde Adolfo Suárez se han reunido con Obiang a pesar de las denuncias de violaciones de los DDHH.

El amistoso que la selección española de fútbol jugó en la capital de Guinea en 2013 causó una gran polémica al tratarse del primero del equipo de un país europeo en visitar suelo guineano. Las graves acusaciones de Amnistía Internacional contra Obiang provocaron la censura por parte de la oposición. Recientemente, la detención y posterior encarcelamiento de Ángel María Villar, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), ha desvelado que tanto él como su hijo se habrían lucrado ilegalmente con la celebración de dicho amistoso, a pesar de que en su momento se dijo que la selección acudió al partido de manera gratuita.

La mano que te da de comer

Como guinda final del episodio incluimos el testimonio de una exbecaria en un periódico provincial andaluz, cuyo contrato en prácticas dependía de un convenio con la Junta de Andalucía. Cuando quiso publicar cierta información contraria a los intereses del gobierno autonómico, su redactora jefa le advirtió que no podía “morder la mano” que le daba de comer.

Lo cierto es que la publicación de anuncios institucionales en un medio de comunicación no es el único modo en que una administración puede alcanzar cierta situación ventajosa sobre su línea editorial. En los últimos años han proliferado convenios como el señalado en el presente episodio, que vinculan la nómina de redactores o becarios al favor institucional.

Sobre este asunto no hay mucho publicado en prensa, pero te invitamos a buscar en los portales de diferentes administraciones qué tipo de convenios y acuerdos han podido alcanzar con el periódico, radio o televisión donde vives. Avisamos que puedes llegar a morir de amor.

Nosotros hemos encontrado algunos casos, que son solo ejemplos insignificantes de una práctica bastante común. Por ejemplo, el convenio que la Diputación General de Aragón suscribe en 2010 con la Asociación de la Prensa de Aragón “para la formación práctica de posgraduados en Ciencias de la Información”. Fueron 6 becas dotadas con 9.480 euros cada una. 

Pero no todo son acuerdos ligados a la nómina de un becario o redactor. Encontramos también algunos como el anunciado el pasado julio de este mismo año por el Gobierno del Principado de Asturias para conceder ayudas a empresas periodísticas para “la normalización social del asturiano y del gallego asturiano”. O el mucho más sonado de la compra, por parte de la Diputación de Ourense de la la hemeroteca del periódico local La Región por 2,7 millones de euros (no podemos saber cómo de buena era la hemeroteca de este diario de provincias, pero después de esa inyección de dinero nos tememos lo buena que será en los próximos años…).

Finalmente, en nuestra búsqueda también hemos encontrado estos dos contratos de (uno y dos) de la Junta de Castilla y León con El Norte de Castilla en concepto de campañas de difusión (para la “promoción de producto alimentario específico” uno y para la “información del programa de desarrollo rural de Castilla y León” otro). Aunque ténicamente suponen un gasto en publicidad institucional clásica, no nos hemos resistido a incluirlos por lo precioso que resulta que solo se hayan resuelto con tres días de diferencia y que cada uno de ellos roce, sin alcanzarlo, la cuantía total de 18.000 euros (el máximo estipulado por la Ley de Contratos del Sector Público para que puedan considerarse contratos menores de adjudicación directa sin publicidad). Por otra parte, ¿podría informar un redactor de El Norte de Castilla sobre posibles imperfecciones en el Plan de Desarrollo rural de Castilla y León si su periódico está recibiendo cerca de 18.000 euros para promocionarlo?

Lloramos. 

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