Mujer se tapa cara de vergüenza

 

Sí, el titular de este artículo es una mierda. Es facilón, tramposo, demasiado largo y claramente está pensado para estimular el famoso clickbait (o, en español, el ciber-ancebo), protagonista indiscutible de este año informativo que nos deja. Y, a pesar de todo, es infinitamente más digno que muchas de las basuras que hemos tenido que soportar bajo el abrigo de grandes cabeceras de periódicos o cadenas de televisión.

A continuación repasamos doce de esos grandes ñordos que los medios de comunicación nacionales nos han restregado por la cara en 2017 hasta el punto en que nos hicieron comprar un billete solo de ida a Cihuatanejo (por supuesto han sido muchas más, pero llegamos solo a la docena porque nos empezó a entrar cansancio en el alma y tuvimos que parar).

 1. Acoso y derribo a Pedro Sánchez

SUSANA ERES UN POEMAConste que este señor ni siquiera nos cae bien, pero la campaña de destrucción lanzada por el stablishment mediático contra la candidatura de Pedro Sánchez a la Secretaría General del PSOE en junio nos dejó algunos de los momentos más vergonzantes del año. Y no solamente por lo insidioso del ataque (llegaron a acusarle incluso de “podemización desesperada”, que hay que ser hijo de puta para eso), sino también por el absurdo discurso hagiográfico en defensa de la otra candidata, Susana Díaz. Desde editoriales que pasarán a la historia de la infamia periodística (gracias, El País, por superarte un poco más cada día) a encuestas cocinadas, la cobertura de las primarias de los socialistas dio más vergüenza ajena que otra cosa.

(La imagen, por cierto, es del pasado 1 de diciembre, así que no tiene que ver con dicha campaña. Lo que pasa es que seguimos descojonándonos con esto y no sabíamos dónde meterlo en esta lista).

2. Clickbait pogüa

Sí, el uso desmedido de este recurso para conseguir clics fáciles a costa de la ética periodística y la información de interés general ha dado aun más vergüenza este año que el pasado. Pero tranquilos, estamos seguros de que dará menos que el que viene.

ancianogorrion

3. No solo Cárdenas

No podemos asegurar que Televisión Española sea la cadena más infame del espectro nacional (reconocemos ser demasiado blanditos para ponernos a ver Tele 5), pero sí que su carácter estatal y financiación pública consiguen que la vergüenza ajena que da su programación y línea editorial se convierta en sonrojo propio, personal y colectivo. Es decir, no solo da asco, sino que además es un insulto para ciudadanos y contribuyentes (y ambas cosas no siempre son necesariamente lo mismo).

2017 ha sido un año particularmente duro en este sentido. A la incomprensible decisión de mantener en la parrilla Hora Punta, de Javier Cárdenas (un tipo que desde su tribuna insinuaba que las vacunas generan autismo o que da voz a pseudocientíficos que aseguran que los huracanes los fabrica el hombre), se sumó la programación del espacio de Carlos Herrera (¿por qué no invitar a Salvador Sostres para que hable de acoso sexual con dinero de todos?) o el incomprensible Amigas y Conocidas, un programa en el que señoras septagenarias hablan de sus cosas como lo harían durante una merienda en la terraza de El Corte Inglés (sí, a la merienda también invitamos nosotros).

4. También el telediario

Pero por supuesto, lo más dañino de la programación de Televisión Española son sus telediarios y demás programas de información. La lista de denuncias, demandas y comunicados del Consejo de Informativos de la cadena para exigir pluralidad y no injerencia del Gobierno ha sido demasiado larga este año. Desde el uso de la música de La Niña del Exorcista para hablar de Carles Puigdemont hasta el empleo literal del argumentario del PP para informar sobre la declaración judicial de Mariano Rajoy sobre el caso Gürtel, la relación de atropellos no tiene fin (solo en el tercer trimestre de 2017, el Consejo señala 50 casos de desinformación en el telediario de la cadena).

Por cierto que este mismo consejo, integrado por profesionales del periodismo, exigió coherencia al Gobierno tras anunciar èste que se intervendría la cadena autonómica TV3 al entender que dicha intervención (para “garantizar la transmisión de una información veraz, objetiva y equilibrada, respetuosa con el pluralismo político” en la tele catalana) es “paradójica”, cuando “en RTVE no se está cumpliendo dicho mandato”.

AMANCIO TEQUEREMOSERESELMEJOR5. Amancio Ortega contra el cáncer:

De los creadores de “Emilio Botín: persona sencilla, gran empresario” llegó a las portadas de los periódicos el pasado junio la magnánima donación de Amancio Ortega a la sanidad pública para la compra de “máquinas contra el cáncer”. Algunos medios (más críticos con el empresario y probablemente menos dependientes de la publicidad de Inditex) se atrevieron a dar voz a aquellos que denunciaron la opacidad de dicha donación o lo paradójica que resultaba teniendo en cuenta la maquinaria fiscal para no pagar impuestos que suele emplear el holding del gallego.

Pero otros medios no tuvieron empacho para sacar a relucir sus mejores rodilleras y perderse en loas a la magnificencia de Ortega. Uno de nuestros favoritos, un "análisis" de El Economista en el que comparaba la grandeza de este “héroe nacional” con la mezquina “envidia” de los dirigentes de Podemos. Ahí es .

(Imagen: A pesar de que se trate de un periódico católico y conservador, la capacidad de ABC para la práctica del sexo oral no tiene rival a este lado del Misisipi).

 6. Te compro tu noticia

Vale, el poder terrible de influencia que los anunciantes ejercen sobre periodistas y medios de comunicación no ha sido algo exclusivo de 2017. Sin embargo, no viene de más recordarlo en una lista como esta. Tanto en la página de Facebook de INFAMIA como en su cuenta de Twitter hemos ido recopilando estos últimos meses una buena cantidad de ejemplos sobre ello. Por otra parte, este fenómeno es el leitmotiv de nuestra serie Paren las Rotativas.

 

 

 

 

7. El asesino de los tirantes (y, como siempre, las dos Españas)

Un joven chileno de “extrema izquierda” llamado Rodrigo Lanza mata de una paliza a un señor de 55 años, supuestamente por llevar tirantes con la bandera de España. La historia es reciente y por todos conocida, y ha supuesto el último tronco de leña al fuego de odio entre “las dos Españas” que empezó a arder hace ya unos meses con lo de Cataluña. La historia del okupa, que ya había sido condenado años atrás por dejar tetrapléjico a un guardia urbano (de manera injusta, según el premiado documental Ciutat Morta) fue aprovechada por muchos medios para criminalizar a todo un colectivo y una opción ideológica encarnada en la figura de Lanza.

La verdad judicial no es verdad absoluta, pero cabe recordar a los periodistas que, ante casos similares y sin una investigación adecuada, es la única a la que podemos agarrarnos. ¿Pero qué importa cuando se trata de que “fachas” y “rojos” sigan pegándose tiros desde sus respectivas trincheras?

8. Caso Juana Rivas

¿Alguien se acuerda de ella? La historia de esta mujer, que durante semanas desafió una sentencia judicial al negarse a entregar sus hijos a su ex pareja alegando maltrato, generó algunos de los titulares y enfoques más vergonzantes del año. Por no hablar de la presión mediática ejercida, en uno u otro sentido, sobre las decisiones judiciales.

Sin ánimo de entrar en “la verdad absoluta” de la que hablábamos en el anterior epígrafe, no queda ninguna duda de que la proliferación de reportajes como “Cuando Juana y Francesco eran felices”, publicado por El Mundo el pasado agosto, suponen la constatación inequívoca de que tenemos unos periódicos de mierda.

9. Nuevos despidos de periodistas y un grupo mediático para el Susanato

La sangría de puestos de trabajo en medios de comunicación tradicionales dejó de ser noticia hace mucho tiempo. Así, que PRISA se haya cargado a varias decenas de los empleados en su imprenta o que el Diario Sport haya hecho lo mismo con 35 trabajadores de plantilla no parece ser, a priori, un agravio al derecho efectivo a la información de los ciudadanos destacable respecto a los cientos de "nuevos desempleados" de otros años.

Sí puede que lo sean, sin embargo, los despidos (cubiertos y encubiertos) que el grupo andaluz Joly, dueño de 9 cabeceras en la región, ha culminado a principios de año. Con estos, según el Sindicato de Periodistas de Andalucía (SPA), habrán sido cerca de 60 los periodistas fulminados desde 2012.

La gravedad en este caso tiene más que ver con el curriculum del grupo: en un artículo publicado por INFAMIA se indicaba que Joly está implicado en los famosos casos EREs y Cursos de Formación de la Junta de Andalucía; que no presenta cuentas en el Registro Mercantil desde 2013 (las de 2011); y que ha sido receptor, solo este año, de varios cientos de miles de euros en concepto de contratos o patrocinios del gobierno andaluz y organismos afines.

La ecuación es preciosa: Sumisión y dependencia de los poderes fácticos + Precarización de los profesionales = Exclusión informativa de una buena parte de Andalucía (en algunas zonas los periódicos del grupo son los únicos de ámbito provincial: ¿os imagináis cómo se informará en ellos sobre la gestión de Susana Díaz?).

10. Catalogación de OK Diario y Eduardo Inda

Sí, todavía en 2017 algunas televisiones y foros siguen llamando “periodista” a Eduardo Inda y “periódico” a OK Diario. Seguimos sin explicarnos cómo puede pasar esto (y ni siquiera vamos a hacer el esfuerzo de argumentar nuestro asombro).

11. Juicio a La Manada

El juicio a la famosa Manada (los cinco amigos que -¿presuntamente?- violaron en grupo a una chica de 18 años durante los San Fermines de 2016) ha sido otro de esos sumideros recurrentes por el que se ha colado la decencia profesional de muchos periódicos y periodistas este año.

Especialmente interesante ha sido el caso de El Español, que en un torpísimo intento de concienciar sobre el problema de la violencia de género durante la cobertura del juicio ha acabado cayendo en no pocas ocasiones en las fosas del amarillismo (por cierto, precisamente este año el periódico despidió a la periodista encargada de este tipo de temas, que ahora elaboran hombres).

Sin embargo, lo del diario de Pedro J. no ha sido, ni de lejos, lo peor que hemos llegado a ver. La cadena de televisión 13 TV llegó incluso a publicar imágenes extraídas del vídeo de la violación. Sí señor, nos quitamos el sombrero.

12. Sí, lo de Cataluña

Todos los ejemplos anteriores de manipulación mediática y violación de la deontología profesional palidecen al abordar la cobertura del gran monotema que ha vertebrado la política nacional desde al menos el último trimestre del año. Hasta la proliferación de artículos del tipo “Todo esto ha pasado mientras tú mirabas a Cataluña”, que pretendían dar un toque sobre la exagerada atención prestada al Procés, tenían algo de perverso en la medida en que eran publicados en medios que solo hablaban de Cataluña. ¿Algún periódico se esforzó realmente en luchar contra la agenda marcada por “el desafío secesionista” para darnos un bofetón en la cara que nos recordara que estaban pasando cosas igual o más importantes?

Desde luego, lo peor en cualquier caso ha sido el rosario de mentiras, desinformaciones y censuras arrojadas desde las diferentes trincheras mediáticas, estatales y catalanas. Despropósitos que se han extendido hasta la reciente campaña electoral del 21D, en la que la apuesta burda de muchos medios del stablishment nacional por la candidata de Ciudadanos ha llegado a dar verdaderos momentos de INFAMIA para la historia de la prensa en este país.

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