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Junts Lennon

Era el ocaso de los '60. El hombre ya había llegado a la Luna y había olor a napalm por las mañanas. Kilgore lo amaba: era el olor de la victoria. Pero no todos compartían el espíritu vencedor del alter ego de Robert Duvall en Apocalypse now. Mientras tanto, la Plastic Ono Band, agrupación musical de John Lennon y Yoko Ono, sacaba el single Give peace a chance, una melódica plegaria que bregaba por un respiro en el medio de la Guerra de Vietnam. Poco tiempo después en 1971, el ex Beatle y su controvertida esposa se instalarían en Nueva York para difundir desde allí su discurso de amor y paz. 

Recién llegados a la Gran Manzana, el dueto quiso ser más conciso en su mensaje al lanzar el single Happy Xmas (war is over) y el entonces presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, Dick para los amigos (este apelativo no admite segundas lecturas), se lo tomó de manera personal. De cara a las elecciones presidenciales de 1972, Nixon vio un enemigo en el discurso del ex Beatle, ya que, para esos comicios, muchos jóvenes que cumplirían los 18 años votarían por primera vez y varios de ellos querían huirle al reclutamiento obligatorio. Así que el presidente republicano se propuso desterrar al autor de Imagine de territorio estadounidense: comenzó un proceso de deportación basado en la detención de la pareja en 1968 por posesión de narcóticos. Aquel recorrido judicial fue seguido, en paralelo, por una estrecha vigilancia por parte del FBI al mejor estilo “Dick, el tramposo”.

Empezado el proceso y mientras este avanzaba con suma lentitud por las vías judiciales, el cantante hizo gala de su imaginación al intentar asegurar su permanencia en los Estados Unidos mediante la creación de un país imaginario: Nutopia. El 1 de abril de 1973 (en varios países, Día de los Bromas o April's Fools Day), durante una conferencia de prensa, Lennon y Ono anunciaban el nacimiento de esta micronación ficticia que no tenía territorio, límites o pasaportes, sino solamente personas. Ellos se presentaron como embajadores del imaginario país y, como tales, solicitaron inmunidad diplomática y reconocimiento a las Naciones Unidas.

Es probable que él no lo supiera, pero, en ese momento, John Lennon se estaba convirtiendo en catalán... por lo menos, en uno indepe.

Si quieres saber cómo siguió el proceso de deportación de Lenonn, haz clic aquí. Si quieres saber cuál es la pata catalana del asunto, continua leyendo el siguiente párrafo.

Sargent PP Lonely Hearts Club Band

En un universo muy lejano al del activismo hippie, la música rock y la Guerra de Vietnam, otro represaliado por un estado ha decidido tirar de la imaginación para salir adelante: Carles Puigdemont. Es cierto: el ex president no se inventó ningún país... ¿o sí? Puede ser. La verdad es que nunca quedó del todo claro, pero fuera como fuese, la materialización de dicho estado no fue más lejos que la de la fabulosa Nutopia: la DUI del 27 de octubre de 2017, a efectos legales, quedó en la nada misma.

Puigdemont se enfrentaba a un enemigo más ávido de sangre que el propio Nixon: el gobierno del PP y el equivalente al botón rojo en la Guerra Fría, el famoso artículo 155 que Rajoy y sus secuaces no dudaron en apretar. Curioso es que este cronista podría sustituir el verbo de la anterior frase por su sinónimo “oprimir”.

Así que a la espera de la creación de ese estado por el que aboga, Puigdemont se buscó uno de verdad para huir del brazo justiciero del gobierno español: el 29 de octubre se marchó a Bruselas donde reside en la actualidad. Entre tanto, se ha encargado de seguir su lucha desde el extranjero para poder vivir donde él quiere. Desde el exilio, el político catalán sólo ha encontrado una forma de volver a tomar las riendas de la Generalitat y eso es esgrimiendo creatividad: dando un paso al costado y cediendo su lugar de mandamás en la coalición independentista a su homólogo Jordi Sánchez, aunque, eso sí, con un reconocimiento simbólico como President por parte del Parlament.

Imaginem

Mirando hacia el futuro, el periplo del otrora aliado de Artur Más (¿acaso el McCartney de toda esta historia?) parece tener más puntos de contacto con el caso de deportación contra Lennon. Así como el ex Beatle le solicitó a las Naciones Unidas el reconocimiento de su estado ficticio, Puigdemont ha denunciado al estado español ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU por vulnerar sus derechos como diputado. No contento con ello, promete seguir su batalla judicial tirando de imaginación: ha prometido la creación de un “Gobierno republicano” en el exilio que contará con seis miembros y una asamblea. Eso sí, a diferencia de la inmaterial creación de Lennon, Puigdemont quiere que esta entidad, que llevará por nombre “Espacio libre de Bruselas”, sea una entidad de tipo privado y no tenga vinculación orgánica alguna con la Generalitat.

Si a usted, estimado lector, le parece que todos estos argumentos esgrimidos en estas líneas no son más que una excusa muy tirada de los pelos para armar un paralelo imposible entre un músico rock y un político que no se sabe peinar, a continuación le dejamos un mash-up que lo despejará de dudas:

¿Y lo de Lennon cómo terminó?

El hippie más famoso del mundo contrató a un joven abogado, Leon Wildes, para defenderse durante el proceso de deportación. La sagacidad de Wildes como defensor probó su valía: el letrado logró que se revisaran algunos de los procedimientos legales que eran de uso habitual en los casos de deportación.

Con la renuncia de Nixon en el '74 tras el escándalo Watergate (momento en que se ganó el apelativo de Dick, el tramposo), el caso contra Lennon fue perdiendo peso y finalmente se saldó a favor del británico garantizándose su permanencia en los Estados Unidos. El suceso de Wildes en el juicio contra Lennon sentó jurisprudencia sobre los casos de deportación en los Estados Unidos, siendo esta el pilar de la política migratoria de Barack Obama durante su gestión.

Lo más curioso (y triste) de todo esto es que a Lennon no le quedó mucho tiempo más para disfrutar de su amada Nueva York: el 8 de diciembre de 1980, Mark David Chapman lo sorprendía en la entrada del edificio Dakota para dispararle a quemarropa y matarlo. Para quienes no tengan presente la figura de Chapman, les comentamos que es un gordito de mirada perturbada que actualmente está en la cárcel.

Googleamos los términos "gordito", "mirada perturbada" y "cárcel" y nos salió esto.
junqueraschapman

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