Los 11 BOP más opacos de España

Si es usted de Alicante y quiere saber si un conocido suyo (el alcalde de su pueblo, por ejemplo) ha sido alguna vez beneficiario de una VPO puede intentar comprobarlo en el Boletín Oficial de la provincia. Eso sí, se llevará un chasco (a no ser que desee buscar uno a uno entre los miles de boletines publicados) cuando descubra que acceder a ese conocimiento público es imposible. Tendría un poco más suerte (pero no mucha más) si es usted de Segovia, aunque igualmente deberá comprobar el nombre de su alcalde año tras año, boletín tras boletín, en la interfaz de búsqueda que la Diputación segoviana ofrece al ciudadano.

Pongamos que es usted un pequeño empresario que vive en Tarragona, no habla catalán y desea consultar en el Butlletí Oficial las nuevas convocatorias de ayudas al emprendedor. Recomendamos entonces hacerse con un diccionario de catalán-castellano, aunque no se preocupe, hay muchos gratuitos por la Red. Eso sí, descubrirá que la Diputación de Tarragona está incumpliendo el artículo 5 de la Ley de Boletines Oficiales de las Provincias, que obliga a la publicación de los mismos en castellano.

Hasta once boletines provinciales de toda España (sin contar a las siete comunidades uniprovinciales, que carecen de este tipo de documento como tal) presentan en su consulta graves barreras a la transparencia, y cuatro (los de Tarragona, Girona, Lleida y Lugo) incumplirían directamente la Ley al no estar disponibles íntegramente en castellano.

¿Cuál es el ranking de la opacidad?

A continuación, los casos que más obstáculos presentan a la ciudadanía para ejercer su derecho de acceso a la información pública (recogido en el artículo 105 de la Constitución Española) correspondiente a sus administraciones provinciales:

1. Tarragona. Como se ha mencionado antes, el boletín oficial de esta provincia catalana es uno de los cuatro que incumple el artículo 5 de la Ley de Boletines Oficiales de las Provincias de 2002, que establece que éste deberá publicarse “en castellano y, en su caso, en la lengua que sea cooficial en el territorio, conforme a lo establecido por la legislación específica de las Comunidades Autónomas”. En este caso, solo algunos de los anuncios publicados están en lengua castellana. Pero es que además la interfaz de búsqueda de este boletín es una de las menos amables de los 43 que hay en toda España, ya que para empezar no permite usar una palabra clave con la que realizar una consulta (lo cuál es básico en cualquier herramienta de búsqueda de documentación). Por cierto que dicha interfaz solo está disponible en catalán.

2. Lugo. Es otro de los cuatro que no se encuentra disponible al cien por cien en castellano. Por otra parte, la interfaz de consulta de boletines anteriores es un despropósito (solo permite buscar o por palabras clave o por fechas...ni siquiera permite cruzar los resultados de unas y otras).

3. Alicante. La Diputación de Alicante, en un verdadero ejercicio de honestidad y transparencia, debería directamente dar de baja la página web de consulta de su boletín oficial y reconocer públicamente que no está interesada en que sus ciudadanos sepan lo que se cuece en la provincia. Al menos eso es lo que se deduce de una interfaz que ni siquiera permite buscar por palabras clave ni acotando entre dos fechas concretas de publicación. Por cierto, que solo dispone de acceso a boletines publicados a partir del año 2008.

4. Badajoz. La interfaz de acceso al boletín pacense solo permite buscar por fecha concreta, sin posibilidad de acotar la consulta a un periodo determinado, ni por supuesto indicando palabras clave, instituciones emisoras o tipo de notificación. A ello hay que añadir que para visualizar los boletines publicados hasta el año 2005, la web requiere de programas especiales de lectura de archivos en PDF.

5. Cádiz. Exacto, también el boletín gaditano solo permite buscar boletines publicados en fechas concretas. ¿Para qué facilitar las cosas?

6. Cáceres. Con el boletín cacereño nos encontramos una pequeña innovación: además de permitir solamente la búsqueda de anuncios publicados en fechas concretas, incluye otros parámetros de consulta, como la entidad emisora de dicho anuncio (si por ejemplo se trata de un edicto de la Diputación de Cáceres o si por el contrario es del Organismo Autónomo de Recaudación y Gestión Tributaria de la provincia) o el tipo de anuncio (Subvenciones y ayudas, Empleo Público, Contratación o Funcionamiento). Eso sí, en estos dos casos solo será posible la consulta para los boletines publicados en el último año, y nunca cruzando resultados en las dos variables (Entidad emisora y tipo de anuncio). Chapeu.

7. Ávila. En esta ocasión sí podríamos realizar una búsqueda empleando una palabra clave. El problema es que a la hora de acotar el periodo concreto las opciones son un tanto limitadas: o los meses del año en curso... o todos los años indexados en general. Por cierto que tampoco son tantos, ya que es imposible consultar boletines anteriores a 2009.

8. Santa Cruz de Tenerife. Solo permite emplear en la consulta una palabra clave, el nombre del anunciante y los años concretos de publicación del Boletín (sin ni siquiera poder concretar meses determinados en esos mismos años).

9, 10 y 11. Cuenca, Segovia y Sevilla. Como en el caso anterior, la web del boletín de estas tres provincias solo facilita la búsqueda a través de palabras clave de boletines publicados en años concretos, sin poder acotar ningún periodo ni indicar otras variables como entidades emisoras del anuncio o el tipo (si bien en el caso de Sevilla existe la posibilidad de consultar boletines históricos desde el siglo XIX que están digitalizados. Eso sí: hay que leerlos uno a uno, porque al ser una imagen digitalizada no permite búsquedas concretas de los textos).

 

Ausencia de históricos

Aunque más arriba se indican los casos más flagrantes de opacidad, la gran mayoría de los 43 boletines oficiales provinciales presentan algún tipo de problema en su consulta. El más común, y posiblemente uno de los más preocupantes en términos de transparencia y fiscalización ciudadana de lo público, sea la carencia de boletines publicados en fechas no recientes para su consulta. Así, muy pocos permiten visualizar aquellos que han sido publicados con anterioridad al año 2000. Pero es que en algunos casos las posibilidades son más limitadas aun.

El año más lejano que se puede consultar en el Boletín Provincial de Burgos es el 2015, y en el de Pontevedra, la fecha límite de búsqueda es diciembre de 2014. Por otra parte, si quieres consultar los boletines de la provincia de Ciudad Real publicados con anterioridad a 2013, la única búsqueda posible es por fechas de publicación (sin palabra clave) y aun así aparecerán los boletines completos, no los anuncios desglosados.

Particular es el caso de la web de la Diputación salmantina, que en ningún momento especifica cuál es el año a partir del cuál dispone de boletines para su consulta (si bien las búsquedas practicadas no arrojan resultados anteriores a 2012).

 

Casos Ejemplares

Por supuesto que hay administraciones provinciales preocupadas por la transparencia y porque la ciudadanía pueda conocer en todo momento los pormenores de la cosa pública. Por ejemplo, presentando interfaces de búsqueda de sus informaciones completos y amables, con la posibilidad de afinar la consulta lo máximo posible y respetando lo dispuesto en la legislación vigente...

...pero qué lástima que las provincias de Guipuzcoa o Huesca estén tan poco pobladas.

0
0
0
s2smodern

Artículos relacionados