b_1200_0_16777215_00_images_entrevista_PECAS.jpg

Nos conocimos por Twitter. Nos mandó un privado que decía “Humanos, quiero escribir para INFAMIA”; nosotros le respondimos “Imposible, eres un perro”, y entonces contestó “Me cago en vuestros muertos, yo fui quien le enseñó a leer y escribir a Percival Manglano, ¿acaso no me veis capaz de tener una sección en vuestra mierda de revista?”. Nos lo pensamos, porque aunque estábamos seguros de que Percival Manglano no sabe leer ni escribir, apreciamos el sentido de la ironía de Pecas. “Vale, pero no te pagamos un duro. Somos tres gorditos pobres que no ganan dinero con esto”. Su respuesta nos terminó de convencer: “Soy la mascota de Esperanza Aguirre y vivo en un palacete, ¿creéis que hago esto por la pasta, muertos de hambre?”.

Así que hemos decidido darle una sección en INFAMIA a Pecas. Y, para conocer un poco mejor a nuestro ilustre colaborador, lo hemos entrevistado en el patio de la mansión de Aguirre, en el que vive.

INFAMIA: Si el perro es el mejor amigo del hombre, ¿es usted el mejor amigo de Esperanza Aguirre?

PECAS: Muchos de sus enemigos dirían que son ustedes muy amables considerando humana a la Lideresa. Es la Jordi Hurtado del PP, inmemorial, inmarcesible y esperando su momento para volver. Soy el único que puede escucharle sin poderle replicar, y eso es algo que siempre aprecia en los que le rodean.

INFAMIA: ¿Le ha lamido la cara alguna vez, o no le gustan esas cosas? Si es así, ¿A qué sabe?

PECAS: A Carromero, a Terstch, a Inda, a Urdaci, a Manglano... a esos les doy la patita. La lideresa cree que le lamo pero realmente me limpio los mocos. El olor que emana es indescriptible, una mezcla de naftalina y rancia españolidad. Todo ello con un perfume de jazmín puro que a ella le encanta.

INFAMIA: Cuéntenos una anécdota de su relación con ella que recuerde con especial cariño.

PECAS: El día que me fui de casa. Dos agentes de Movilidad me hallaron, horas después, en la calle Ferraz, cerca de la sede central del PSOE. Iba solo, vagabundeando, cuando me atraparon los funcionarios, ajenos a la identidad de mi dueña. Uno de ellos me subió a su moto, en las piernas con mucho cuidado y ayudado por su compañero para que no me cayera, y me llevaron a un veterinario, donde me leyeron el chip y supieron quién era mi ama. Esa semana me llamaba “sociata malo” y me daba golosinas.

INFAMIA: ¿Qué come el perro mascota de una lideresa de sangre azul?

PECAS: Pienso seco es lo que me da la Lideresa. Pero tengo acceso al cajón del bargueño en el que esconde la llave de la despensa. También Inda me trae comida cuando visita el Palacete y Marhuenda siempre lleva en el bolsillo alguna galleta con la que me obsequia. Terstch gusta de echarme algo del whisky de su petaca para ayudarme a sobrellevar el día a día.

INFAMIA: ¿Sabe ella que usa usted twitter? Si es así, ¿lo aprueba?

PECAS: Lo sabe y no le hace ni la más mínima gracia. Me tiene bloqueado, por lo que no conoce todas mis andanzas. A veces Carromero y Perci Manglano le chivan cosas y me castiga a ver vídeos de Ruiz Gallardón inaugurando cosas.

INFAMIA: Por cierto que si uno busca en Twitter encuentra que existe otro Pecas Aguirre, mucho más serio e institucional que usted. ¿Quién es ese impostor? ¿Ha tenido algún problema con él alguna vez?

PECAS: Ese personaje no es más que un burdo montaje para atraerse a las personas de extrema derecha que, como Hitler o Brigitte Bardot, aman a los animales más que a los humanos. Esa gente también vota.

INFAMIA: La otra gran lideresa rubia del PP en Madrid tiene un gato como mascota, y sabemos que usted no se lleva muy bien con él (hizo una campaña para preguntarle a los usuarios de Twitter cuál de los dos sería mejor candidato). ¿Lo conoce personalmente? ¿Han llegado a hablar?

PECAS: Me bloqueó en el primer contacto en las redes sociales. 'Suiti', la perrita de Inés Arrimadas, sostiene la teoría de que en realidad ese gato no es más que un felino disecado que encontraron en el ático de Ignacio González y que por eso aparece en la misma pose en todas las fotos.

IMFAMIA: Usted que es perro y de esto entiende, ¿Qué se hace mejor en Twitter, ladrar u olerse los culos?

PECAS: A veces es indistinguible una cosa de la otra. Si ladras y te ladran puedes acabar olisqueando el culo al contrario que,con el anonimato, puede terminar siendo de los tuyos.

INFAMIA: Vive usted en un palacete en el moderno barrio de Malasaña. Si tuviera que elegir entre el cantante de Taburete y el de Vetusta Morla, ¿a quién preferiría morder?

PECAS: El de Taburete sabe trucos con sobres que me dejan siempre ojiplático. Nunca muerdo la mano que me puede dar de comer. Al de Vetusta el problema es que chilla igual cuando le muerdo que cuando no. Difícil elección

INFAMIA: Nos cuentan que tiene usted de vecino al ilustre escritor Fernando Sánchez Dragó, y que incluso en alguna ocasión su dueña le ha pedido el favor de pasearle. ¿Cómo es el titán de las letras en privado? ¿A qué huele?

PECAS: Fernando me susurra cosas en perfecto bengalí mientras micciono, me anima a defecar contándome anécdotas de la Ofensiva del Tet o ameniza mis deposiciones con perfectas imitaciones de Arturo Pérez-Reverte.

INFAMIA: Uno de los grandes misterios en torno a su dueña es su natural capacidad para regresar a primera línea del frente cuando todo el mundo pensaba que estaba ya acabada. ¿Cuál es el secreto de la lideresa? ¿Tiene usted algo que ver con ello? ¿Volverá una vez más, cuál fénix de llameante cabellera?

PECAS: En lo más recóndito del Palacete, en una habitación de la que solo ella tiene la llave, existe un retrato que es eternamente imputado y condenado en lugar de ella. Mientras ese cuadro siga ahí su vida política no sufrirá alteración alguna.

INFAMIA: ¿Ha atropellado alguna vez su dueña a algún ser vivo mientras lo pasea por el barrio?

PECAS: Pueden encontrarlo en las hemerotecas. A principios de abril de 2011 Manuela, tras hacer más alegre la vida de la familia Montés durante 16 años, fue atropellada por un coche de la escolta de la Condesa. El dueño cogió al animal ensangrentado en sus brazos y caminó hasta el portal del Palacete. Gritó por dos horas en frente de la casa, como si sus palabras apaciguaran su infelicidad y pudiesen, de alguna manera, recuperar su pérdida. El que la perrita se llamara Manuela puede ser casualidad o una premonición. Juzguen ustedes.

INFAMIA: ¿Ha encontrado alguna cosa rara o sospechosa enterrada en el jardín de su dueña?

PECAS: Documentos de la Púnica, discos duros formateados 155 veces, fotos de Luis Bárcenas, la pluma con la que Ruiz Gallardón firmaba los contratos de la M-30... ese jardín es una auténtica mina.

INFAMIA: A propósito de jardines, si tuviera que mear en el de alguna alta personalidad de este país para marcar su territorio, ¿de quién sería y por qué?

PECAS: La Zarzuela sería un lugar magnífico. Sara, la labrador de Leonor, me ha invitado varias veces a tomar el té en Palacio, pero la Lideresa dice que con mis antecedentes republicanos jamás hollaré con mis patas dicho lugar.

INFAMIA: ¿Qué nos ofrecerá Pecas Aguirre con su nueva columna de periodicidad indefinida y no remunerada en Infamia?

PECAS: Espero no decepcionar a mis lectores, pero en todo caso acepto críticas y prometo no tirar de mis contactos para que a Infamia le apliquen la Ley Mordaza.

0
0
0
s2smodern