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¿Debe el entrentenimiento POP ser inclusivo? ¿Se puede politizar a Spiderman, o viene politizado ya de serie, aunque no quieran los autores? ¿Una serie de ciencia-ficción para niños debe tener agenda feminista? Nosotros creemos que sí, pero siempre hay quien tiene ganas de indignarse. Doctor Who -sólo The Doctor para los amigos- cambia de sexo, y la diversidad y representatividad de los héroes de cómic y TV, tradicionalmente un montón de señores blancos y heteros, se pone en entredicho. Y eso, qué quieren que les digamos, está muy bien.

El pasado 16 de julio la BBC anunció que Jodie Whittaker encarnará a Doctor Who a partir de 2018. Doctor Who es un icono cultural en Reino Unido, y tiene el récord de la serie de ciencia-ficción más longeva de la Historia: 54 años de antigüedad. Whittaker encarnará al 13º Doctor -14º si contamos el cameo de John Hurt en 2013- y será la primera mujer en el papel.

Las reacciones en contra no han llegado al nivel de las peticiones de boicot a la nueva Cazafantasmas, aunque las redes sociales y los tabloides han regalado los insultos machistas que cabe esperar. Por otro lado, sólo uno de los antiguos actores en interpretar el papel, Peter Davison –el 5º Doctor, entre 1981 y 1984– se ha mostrado en contra porque cree que el personaje es “un ejemplo para los chicos” y al cambiar el género del personaje se pierde el efecto.

(Por supuesto, señor Davison. Precisamente por eso la necesidad del cambio, que se venía cociendo desde hace años. Para que las niñas se vean reflejadas como algo más que ‘ayudantes’ del Doctor).

Ya en la época de este actor los fans demandaban un Doctor con intérprete femenina, llegando a producirse una serie de cortos amateurs protagonizados por la actriz Bárbara Benedetti. Sidney Newman, uno de los creadores del personaje, propuso en su momento el cambio para renovar la serie cuando las audiencias empezaron a escasear. Y en tiempos recientes se había introducido en el argumento que los TimeLords –la raza extraterrestre ficticia a la que pertenece el Doctor Who– pueden cambiar de sexo en cada regeneración.

Día del Orgullo Marvel

La polémica de la 'Doctora' Who se cruza el reciente drama de las Cazafantasmas y el debate sobre la diversidad de los personajes de Marvel Comics, la editorial de Spiderman, los Vengadores o los X-Men. En pleno boom cinematográfico protagonizado por los muy blancos y heteronormativos Robert Downey Jr o Chris Hemsworth, en los cómics se puede leer a una Thor Diosa del Trueno, un Spiderman negro, un Hombre de Hielo que ha salido del armario o un Capitán América negro…

(Aclaración sobre el Hombre de Hielo desarmarizado: X-Men va aparte. Siempre han sido todas las minorías posibles. En los 80 ya tenían como líder a una mujer negra, Tormenta, y son el supergrupo con más diversidad racial, sexual o de cualquier tipo del cómic mainstream. Es parte de la premisa. Son Sense8 antes de Sense8).

El pasado abril, en una reunión con distribuidores, dos altos directivos de la Marvel declararon que la apuesta por la diversidad en sus series estaba sentando mal a las ventas y que igual volvían a los personajes clásicos: señores blancos heteros. A los lectores “de toda la vida” les sienta mal tanto cambio, aunque este artículo de Alex Serrano os va a explicar mejor que nosotros por qué ni venden menos ni los personajes “diversos” tienen la culpa.

Hace unos años el dibujante español Carlos Pacheco afirmaba, no sin cierta resignación, que los cómics habían quedado como el I+D de las películas desde que Marvel pertenecía a Disney y DC a la Warner. El caso del estreno Marvel más reciente, Spiderman: Homecoming, lo ilustra mejor que ningún otro. Todo el ambiente de la cinta remite al universo de Miles Morales, el Spiderman mitad negro mitad hispano al que sólo conocen los lectores del cómic: vive en un piso en Harlem y no en una casita en el barrio de Queens, está interno en un colegio de élite y su mejor amigo es un gordito asiático. Sólo que no es Miles, es Peter Parker. Bien porque el público ajeno a los cómics no conoce a Miles, sólo le suena Peter, y la película es para ellos... bien porque Peter es blanco.

El POP es un reflejo de la cultura que lo produce al tiempo que ayuda a modificarla. Y también una prueba de que, pese a todo, se avanza. Hace unas semanas se estrenó la primera película de Wonder Woman y estaréis hartos de leer el dato en medios que van de más progres que nadie –lo han buscado en Wikipedia–: el psicólogo William Moulton Marston creó a Diana para que las niñas se viesen reflejadas en los cómics de superhéroes. Los niños de los años 40 se enfrentaban al mundo al revés cuando era Wonder Woman la que rescataba de los malos al inútil de Steve Trevor.

¿Qué pasa, no os gustan las chicas?

El clima del POP actual es otro, completamente diferente. Precisamente en la época en la que Peter Davison protagonizaba Doctor Who, 1983, Alan Moore, autor de V de Vendetta, Wachtmen o From Hell, publicada en la revista de ciencia-ficción 2000AD su historia The Ballad of Halo Jones. Protagonista femenina, secundarias femeninas y todas las masculinidades presentadas como ridículas o tóxicas. Tras la correspondiente lluvia de críticas por los fans, Moore respondió con un artículo en el que los llamaba rancios con mucho cariño y remataba con una frase que hoy sonaría fatal: “¿qué pasa, no os gustan las chicas?”.

En los tiempos en que los fans se movilizan porque cancelan Sense8, una serie donde es más importante la diversidad de sus personajes que el argumento –en todos los sentidos, menos en el económico, pero de eso hablamos otro día–, el cambio a 'Doctora' Who llega hasta tarde. El nuevo Mad Max es una chica. El nuevo Luke Skywalker es una chica. Thor, sí, el mazas del martillo, es una Diosa del Trueno en los tebeos.

Tampoco es incoherente con el discurso de la serie, sobre todo desde su regreso en 2005. Tradicionalmente Doctor Who ha promovido valores progresistas para su momento -recuerden que se emite desde 1963-. En la época de Sylvester McCoy se lanzaban mensajes velados contra Margaret Tatcher, y las dos últimas temporadas de Peter Capaldi no han escatimado en referencias a Donald Trump o al Brexit. El speech más famoso del 12º Doctor será uno tan pacifista como descreído.

¿Qué justifica que a Doctor Who lo interprete una mujer?

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